Recuerdo

Una rosa en la arena,
imbatible y perenne
cual lejana añoranza
del sosegado amor

Su dócil cobijo,
compartía el regocijo
y calmaba el quebranto
de mi atroz ser

Dichosa aquella estación,
en la vasta morada,
la cual parece ínfima
sin su solemne presencia

Hoy, beso tu esencia
en el coma efímero
de exiguo embeleso
y falsa satisfacción