Lonely Guy

Hoy merezco dormir,
comer algo fresco,
beber un trago
y caminar sin destino

Seré nómade
ni dios, ni patria
ni amo, voy cantando
listo para luchar

No hay pasado,
tampoco futuro
todo parece irse
con la llegada del mar

Hay vidas que dan
para una película
la mía, ni siquiera,
cortometraje será

Wannabe


Wannabe es un término anglosajón usado para designar a las personas que pretenden ser algo que no son. Existen muchos ejemplos como Ricardo Arjona, quien se cree compositor; Diego Dibós, se cree cantante y músico; Renato Cisneros, se cree el próximo Vargas Llosa. La lista podría seguir.

Pero hoy me voy a dedicar sólo a una clase de esta especie, el "insoportable". Esta extraña clase de wannabe puede ser considerada un dolor de cabeza. Si alguna vez pasaste un tiempo con alguien así sabrás de lo que hablo.

Pero para conocer cómo es un insoportable tenemos que describirlo. Puede que nunca te hayas cruzado con uno. Mejor es prevenir que lamentar.

Lo primero por lo que lo reconocerás es su peculiar rebeldía. Puede orinar en la llanta de tu carro y pedir conchudamente que lo lleves. Una segunda característica es la de querer acaparar todo. Si va a una fiesta sólo quiere bailar su música. Otra señal es la de querer "colarse" en cualquier reunión social. Así sea el bautizo de la hija no reconocida de tu primo lejano. Cuarto punto, si te pide algo por prestado dalo por perdido o gastado. Si un "insoportable" te pide el celular, dile chau a tu saldo. Sexto detalle, es el galán por excelencia. Si hay algo de lo que siempre querrá hacer alarde es sobre su poder de conquista. Un "insoportable" va a querer afanar hasta a tu enamorada, contigo presente todavía. Se va a inventar historias románticas y te querrá presentar a chicas que ni siquiera conoce. Y lo último, aunque no menos importante, es necio para todo. Si dices blanco, él dirá negro. Si dices negro, él blanco.

Lo peligroso de esta especie es su capacidad de adaptación. Por más adversa que sea la situación -digamos que quisiste expectorarlo a las malas, inventando excusas- él siempre aparecerá con su amplia sonrisa. Listo a hacerte gris tus días de sol. Es un hueso duro de roer. Aquella gripe que parece nunca desaparecer.

Así que tengan cuidado queridos(as) lectores(as), puede que haya un insoportable cerca de ustedes. Incluso más cerca de lo que te imaginas.

La Chica Perfecta (No Existe)


La perfección puede ser entendida de diferentes maneras, pues pasa por una subjetividad.

Alguna vez me preguntaron si tenía una chica ideal, la que yo veía como perfecta. Obviamente dije que no, puesto que me puede gustar la chica más atrevida del mundo o la más tímida. Soy una caja de sorpresas.

Pero si tendría que elaborar una lista de "Cómo tendría que ser mi chica ideal" sería algo así:

-Antes que nada debe hablar, hablar y hablar. Pero no sólo de ella o no sólo de mi, ni siquiera de nosotros. Tener un tema de conversación. Por ejemplo, salir con alguna pastrulada existencial como "Qué hacemos en este mundo?". No me gustan las conversaciones que giran sobre "lo que comiste hoy" o "mira que feo su vestido".

-Tendría que evitar preguntas como "Estoy gorda?", "Por qúe no hablas? Te pasa algo?" o, mi preferida de todas, "En qué piensas?". Aunque no lo crean, los hombres a veces reflexionamos.

-Me gustan las chicas verborreicas pero que sepan también cuándo callar. Hay momentos en el que el silencio dice más que muchas palabras inútiles. Estar abrazados escuchando música es lo mejor del mundo.

-No tendría que asquearse por todo. Obvio que sí por algunas cosas -créanlo o no yo también soy eticoso a veces-. Hay algunas que jamás se sentarían en una banca. No todo es lonchecitos en el San Antonio, ok?

-Una chica sencilla pero con clase. Otra contradicción. Las flacas que jamás comerían en algún restaurante porque "no tiene nombre anglosajón", de ellas prefiero no hablar. Tampoco pido a una chica que coma rataburguer -y encima le guste-. Hay siempre un interesante punto medio.

-Tendría que ser "open-minded". Que no me vea mal porque hablo de sexo sin avergonzarme. Que diga que "sólo pienso en sexo" si es que la beso en el cuello. Las chicas recatadas no van conmigo.

-Que no me juzgue porque escucho música de todo tipo. Que si yo digo que me gusta el huayno ayacuchano, ella NO diga: Qué? Te gusta "Abencia Meza"?. Duh!

-Una chica que no "cholee".

-Una chica que salga conmigo en carro, en combi o en triciclo. Que sólo yo no tenga que ir a verla donde estudia o trabaja. Acaso las mujeres no querían igualdad? Mínimo que vaya a mi casa alguna vez no?

-No me gustan las mujeres orgullosas. Las que jamás aceptan tener la culpa en una discusión. Se me viene a la cabeza "Como un perro" de Líbido.

-No me gusta ser "menos que un amor, más que un amigo". Cualquiera que haya escuchado esa canción de Jarabe de Palo sabe de lo que hablo.

-Que le dé roche todo. Inclusive sacarse fotos. Si sales mal la borras y ya!

-Una chica que no espere siempre a que yo tome la iniciativa (En todo sentido, inclusive en el que estás pensando).

-Que no me compare con sus ex.

-Una chica que me haga reír y sea sarcástica.

-Que mire una película de terror y se vacile cuando alguien sangre. En vez de horrorizarse. Tiene que amar a los zombies.

-Que le guste tomar, salir a fiestas. Pero que también pueda pasar un día mirando películas en el sofá.

-Alguien que sepa divertirse y también aburrirse.

Es todo lo que se me ocurre

Quizás termine enamorándome de una chica que sea totalmente diferente. Nadie sabe. En mi caso, ni siquiera Dios.

Deseo


Quiero ser el gris pasajero del tren. El que tú más quieras y el que nadie conozca. Ser sombra y luz, todo eso quiero ser. Deseo escribir tu nombre con sangre. Encontrarle un sentido a los sueños. Soñar estando despierto. Es tan poco lo que pido? Mezclar tu cuerpo con el mío, hacernos uno. Robar tu alma en un segundo y perderla en la eternidad.

Yo no te olvido. Quiero decirte que te quiero.

Juego a ser pasión en tu inocencia. Tranquilidad en tus momentos de ansiedad. Somos ambigüedad. Eres el mal y el sufrimiento de mi felicidad. Yo soy la maldad que fluye de tu rostro angelical. Vivamos en el infierno de lo celestial.

Muerto ya estoy, tú lo sabes. Tan sólo vivo en tus labios color carmesí. Tengo el corazón negro. Mi alma al diablo vendí y nada obtuve. Por eso es que todo lo que deseo nunca podré tener. Y yo te deseo. Triste moraleja que tarde aprendí.

Hoy jugaré en el abismo de la gloria. Suspiraré el perfume de tu ser. Acaricia mi negro corazón con la punta de un cuchillo y ríe. Pues bailaremos juntos entre los muertos. Cadáveres funestos que sirven de escenario para nuestro amor.

No te escribo todo lo que debería. Te escribo todo lo que no debería escribir. De contradicciones están hechas nuestras vidas. Sólo queda amar a la muerte y darle muerte al amor. Es mi forma de ver la situación en nuestros corazones. La indiferencia de la razón me lo dicta así. Pues tengo prohibido sentir.

Quiero perderme en tus pechos, volar en medio del tornado de tu costado izquierdo. Sé que no me entiendes, nunca lo harás. Puedes imaginarte la escena más sórdida y jamás llegarías a acertar. Tengo ideas que harían sonrojar a Calígula. Hoy voy por tu cuerpo, mañana por tu corazón.

No quiero regalarte una canción de amor. Mucho menos flores en el día de San Valentín. Odio mirar el techo recordando tu nombre. Quememos los recuerdos en la hoguera de la vanidad. Me has vuelto un ser asexual.

Soy una maldita estrella de mar.

Amémonos y dejemos de llorar.

Encías Sangrantes


Quizás viste Drácula en innumerables ocasiones. Aquel conde que vivía en un oscuro castillo, ser de grandes colmillos y cara de pocos amigos. Ha sido interpretado por infinidad de actores, hasta resultó mil veces parodiado. Mas pocos conocen al hombre que hizo de Drácula un ícono del cine, hablo de Béla Lugosi.

Lugosi fue un actor húngaro que llegó a EE.UU. a principios del siglo XX. Se caracterizaba por tener un acento peculiar, mezcla de húngaro con italiano y una pizca de alemán. Por lo cual caracterizaba, en líneas generales, a sujetos extranjeros (por ejemplo a un acaudalado árabe).

Pero su papel más recordado por el gran público fue en Dracula (1931). Su gran interpretación del más siniestro vampiro fue aclamada (Lugosi ya lo había interpretado en reconocidas obras teatrales). Con lo cual el actor alcanzó la fama inmediatamente.

La genialidad del personaje marcó su vida. Muchos asociaban su nombre con el de Drácula, convirtiendo al actor en su personaje. Hecho que estancó su carrera y del cual no pudo salir. A pesar de ello, Lugosi era un tipo con mucha personalidad. Trabajaba en cada proyecto para el que se le requería, poniéndole el mismo empeño a cada una de sus caracterizaciones (Podía convertir a un personaje secundario en el protagonista de la historia).

El ocaso de su carrera actoral (las películas de personajes terroríficos ya habían pasado a la historia) parecía estar cerca. Lugosi, además, se volvío un adicto a la morfina. La usaba para calmar los dolores que padecía.

Su última aparición fílmica fue en Plan 9 from outer space (1959). Película que se estrenó 3 años luego de la muerte del actor. Ed Wood, director de la película, no conseguía financiarla pues ninguna productora quería el proyecto.

Sin embargo, la película se convirtió en objeto de culto. Muchos fanáticos de Lugosi abarrotaron los cines para apreciar el último papel del actor.

Dato curioso: Pidió ser incinerado con el traje de Drácula, tal como consta en su testamento.

Béla Lugosi Is Dead

Fake Love

Hoy se han ido
con las horas,
las cenizas de
nuestro ayer

Me negarás,
tres veces ,
antes del
amanecer

Serás Judas
y yo Jesucristo,
moriré en la cruz
de tu falso olvido

Y te ahogarás,
perdida, en
un nudo de
miserables lamentos

No hay vuelta
atrás, en este
valle de grises
lágrimas

Prefiero callar,
a ser la sombra,
de tu bizarra
presencia

Y volverme, así,
el esclavo
preferido de
tan marchito ser

Mi corazón en llamas,
jamás sabrá
ya de ti,
muerta estarás

Blanca e inconsciente,
perdida en
tu miedo
terrenal

Tus venas
diltadas sabrán
de todo el mal
que causaste, niña

En tu estúpido
e inocente
juego de
sentirte mujer

Todo por un café


Realmente me pregunto si soy un transgresor. Quizás sea un simple patán más, no lo sé. Pero hoy me ocurrió algo que quiero contar.

Resulta que me llamaron al celular en plena clase de inglés. Tuve que salir porque tenía como diez llamadas perdidas de un mismo número. Bueno, como no tenía sencillo para llamar por teléfono público, compre un café. Hice mi llamada, la cual resultó extraña, para luego entrar a clases.

Entro con mi café y todos empiezan a reír. La profesora dice -obvio que en inglés-

-Si dieran un trofeo seguro te lo ganarías

Y me quedé pensando si se refería al hecho de ser inoportuno. O quizás a querer siempre hacer lo que se me venga en gana. Un día puse los pies sobre una carpeta vacía y estaba así toda la clase. Otra triquiñuela fue hacer dibujos con gestos obscenos. Y lo que siempre hago, conversar en clase sin prestar atención.

Lo certero es que terminé fastidiándola.

Eso es todo